dichosa montaña rusa la de emprender

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Cuando decidimos poner en marcha una idea, en los inicios se generan unas endorfinas que después de cada sesión de trabajo parece que hayamos salido de una sesión de gimnasio de máximo compromiso y eficacia con nuestra salud. Qué bien me siento!. Pero realmente (lo siento por los sedentarios) la actividad física bien entendida no es sustituible por nada.

Ese Excel que lo aguanta todo y que proyecta un “Worst Case” que es la bomba, ese PowerPoint que enamora a uno mismo, que lees una y otra vez y cada vez te gusta más,… Todo eso es inevitable que emocione, pero aunque durmamos como bebés, en breve empezará la cruda realidad. LA EJECUCIÓN.

Si partimos de la base que sentirse ubicado es “conditio sine qua non”, ahora es cuando empiezan a pasar realmente cosas. Recordemos que en los inicios el Excel lo aguanta todo. Ahora toca financiar con recursos propios (difícil) y/o con recursos externos (también muy difícil). Además, en función del proyecto (alcance, tipologías,..) se requerirá de más o menos variedad de profesionales de diferentes disciplinas, ingeniería, marketing,… Es muy importante que en el equipo se incluyan profesionales con fuerte experiencia en el mercado objetivo, al no ser que el equipo ya sea de por sí suficientemente experto en ese mercado (yo recomendaría reforzar esta parte).

HAY QUE CREAR UN BUEN EQUIPO Y FUERTE. Aquello de que yo puedo con todo, personalmente me parece muy ingenuo. Un buen proyecto primero necesita equipo y aquí ya empiezan a pasar cosas. Aún no han entrado inversores externos. Las competencias técnicas del equipo deben ser óptimas, pero no son suficientes. La confianza y el compromiso DE TODOS CON TODOS y con el proyecto, la honestidad, la visión holística, saber trabajar en equipo (pero de verdad), la perseverancia, no regatear esfuerzos, el auto control emocional y especialmente la resiliencia, son las claves del éxito. Lo de mi piruleta es más grande que la tuya, no vale para un buen equipo.

LA RESILIENCIA será una de los activos más importantes porque ahora empieza aquello de que está permitido caerse pero prohibido no levantarse. Hay que ser muy conscientes que el equipo emprendedor va a estar sometido a una fuerte presión. La posible entrada de nuevos socios capitalistas o industriales puede alterar los cimientos fundacionales. La financiación a veces entra a cuenta gotas y/o tarde, los hitos se pueden desplazar y provocar un efecto dominó y extemporáneo sobre el proyecto, provocando un valle que puede requerir, en el mejor de los casos, una reorientación de los objetivos con ciertos efectos secundarios, el Excel baja de talla como si le estuviésemos metiendo una mega dosis quema grasa por la garganta con un canalón del 15 (esta expresión del canalón es de mi buen amigo Toño Ruisánchez). :-). Lo lógico es que el equipo se pueda resentir. A veces las circunstancias personales de una persona del equipo pueden provocar que se tenga que bajar del tren en marcha. Hay que empatizar con la persona, comprender la situación y si los valores actitudinales han existido mientras duró, creo que las partes merecen dedicarse admiración y respeto mutuo aunque puedan separarse los caminos profesionales.

APORTEMOS CRITERIO Y SENTIDO COMÚN. Para resistir en la ejecución de la idea, además de buena actitud, hay que ser hábiles, realistas, prácticos,… Lo lógico es que exista una enorme desproporción entre los recursos que disponemos y las expectativas deseadas. Si surge un socio inversor para la etapa semilla o temprana, el equipo debe tener mucho criterio para valorar los pros y contras (esto solo ya merece un nuevo post). Hay inversiones externas que, especialmente en fases tan iniciales, pueden ayudar, pero también las hay que no. En este último caso, posiblemente lo mejor es decir que no. Muchos enemigos empresariales encontraremos fuera como para no estar fuertes dentro. Hombre si la empresa se muere si no entra la inversión…, entonces quizás su entrada no sea una opción, pero entonces hay que ser conscientes que posiblemente ya se ha metido la primera cuña. La posibilidad de bajarle la talla al proyecto hasta encontrar financiación menos ortopédica puede ser recomendable. Aun y así, a veces la cara oscura del dinero aparece cuando ya lo tienes dentro. Hay que apostar con determinación por el pacto de socios  e ir actualizándolo. Es muy difícil saber lo que pasará. Las circunstancias irán cambiando, sí o sí. “rebus sic stantibus”.

AUSTERIDAD, QUE NO RACANERÍA. Quién se responsabiliza de las finanzas del proyecto también es otra de las claves. Es quién debe ponernos los pies en el suelo sin matarnos la ilusión ni comprometer la viabilidad técnica. La ilusión será un motor de resistencia, pero una buena gestión económica de los pocos o muchos recursos que tengamos, puedo asegurar que es imprescindible y su falta es determinante. La transversalidad de la gestión económica, así como la buena interiorización que haga todo el equipo de su elevada criticidad es vital. Hay cierto perfil de tecnólogos que arruinan empresas antes de que estas salgan al mercado (haberlas, haylas), pero esta también da para otro Post. 🙂

LA BUENA NOTICIA ES QUE QUIÉN RESISTE VENCE. El emprendimiento va a requerir que el equipo esté muy unido en esta montaña rusa. Una vez pasada esa fase juntos, ya pasarán otras cosas, claro que sí. Es como cuando te preguntan si las preocupaciones con tus hijos son mayores o menores en la infancia que en la adolescencia o en la edad adulta. la preocupación va cambiando, pero siempre está ahí.

Poner encima de la mesa las más que posibles dificultades a las que se enfrenta una empresa de reciente creación no es apocalíptico, es apuntalar las bases del éxito. Hay que ser optimista, pero ante todo realista. La buena suerte no existe. Que la oportunidad nos pille preparados y no regateemos esfuerzos. Esto es lo que algunos llaman buena suerte.

Emprender, para los que tenemos ese gen inquieto, es ilusionante, de verdad, pero apliquemos aquello de la cabeza en las nubes y los pies en el suelo. Nadie dijo que emprender fuese fácil., pero la satisfacción de superar la montaña rusa del emprendimiento posiblemente supera a la de cuando salimos recién duchados del gimnasio… 🙂 Eso sí, habiendo entrenado previamente, eh?. Conozco a alguno que presumía de ir 4 veces por semana al gimnasio, pero solo hacía pose en la sala, masaje y sauna. ¿Sudaba?, sí,es verdad, sudaba.

Sin entrar en aspectos de salud, que también, hacer actividad física es fundamental. Nos ayudará muchísimo en esta montaña rusa.

Acerca de Juanma Villanueva

Soy emprendedor por naturaleza. Obtuve mi primera plaza de funcionario en 1985 pero ya en esa época y con tan solo 21 años sabía que mi sitio no era ser funcionario. En 1990 con 26 años constituí mi primera empresa de formación tecnológica y desde entonces no he dejado de buscar el siguiente paso, investigar, innovar, buscar la mejora continua como parte del proceso... . En 1997, ya con dos hijas y la responsabilidad de tirar una familia adelante, decidí seguir mi vocación al 100% convencido que en la combinación de conocimiento e ilusión había mucho abono para el éxito. Abandoné mi plaza en la administración pública para volcarme en participar y ayudar a construir empresas de base tecnológica en sectores de fuerte impacto social. Este camino, lleno de algún éxito y también de algún fracaso, me llevó finalmente a co-fundar la compañía Pedagogía interactiva. Un proyecto innovador de alto potencial de crecimiento que abrió cierto camino en el mundo de las nuevas tecnologías aplicadas a la educación y que después de 10 años acabó enroscándose al revés y escindiéndose recientemente. Me gusta ayudar a construir más que gestionar y defiendo con determinación que debemos humanizar la tecnología para que este al servicio de las personas y proyectos, no al revés (todo un reto). Emprender con ilusión, saber rodearse de buenas personas y de profesionales mejores que tú, abonar la perseverancia, confiar y apoyar es la clave, huir de las zonas de confort y no dejar de pensar en qué podemos mejorar. Todo ello es fantástico. Al final, emprender es un camino y un fracaso es una oportunidad si lo leemos bien. No hay que dejar de aprender e intentarlo.
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